¡Vendo mi riñón para poder comer!: el drama del tráfico
de órganos en el mundo

¡Vendo mi riñón para poder comer!: el drama del tráfico de órganos en el mundo

“A usted también le puede pasar”, debería ser la premisa con la cual, todos los artículos
acerca de este tema deberían comenzar, y no porque sea una simple estrategia de clickbait, sino porque el tráfico de órganos está más cerca de usted y de mi de lo que se podría imaginar.

En el mundo hay personas que viven un drama diario porque requieren con urgencia un
corazón, un hígado o un par de pulmones nuevos y al drama de su afán por ser trasplantados, se le suma el hecho de que, en el mundo, cada vez hay menos personas que quieran donar.

Según la organización Done Vida California, en los Estados Unidos hay en este momento,
por lo menos 120 mil personas que están en lista de espera para recibir un trasplante de algún órgano o tejido, y si lo quiere más cercano, en Bogotá la cifra supera las 2500 personas, según el Observatorio de Salud de Bogotá. Es en este momento donde yo le pregunto ¿qué haría si su papá o mamá estuviesen dentro de esta cifra y el pronóstico son menos de ocho meses de vida a menos que el trasplante sea realizado?

Foto de: Getty Images

Afortunadamente para muchos, e infortunadamente para otros, la venta o tráfico de componentes anatómicos, es una realidad que se vive a nivel mundial.

Alicia Verdú, criminóloga española, dice que por lo menos el 10% de los trasplantes
realizados al año, corresponden a procesos de tráfico de órganos y que, en América Latina, el número es más grande.

Si a usted le han contado que los órganos se los roban en fiestas y que al otro día amanece en una tina con hielo y una cicatriz al lado derecho, debo decirle que eso no es más que un mito, pues buena parte de la comunidad médica y personas que se han dedicado al estudio de este fenómeno coinciden en ello. La verdadera causa del tráfico de componentes anatómicos, obedece a dos cosas: pobreza y desigualdad.

Si una persona pobre, necesita dinero con urgencia, y al otro lado del mundo hay alguien
aguardando por un riñón, la red de tráfico se encargará de que el hombre en India, con siete hijos que alimentar y una chocita cerca de las vías del tren, pueda vender su órgano al hombre dueño de siete empresas en los Estados Unidos que transita por las calles de Nueva York con un Bentley.

Foto de: Cordon Press

Lo que sucede aquí, es que el hombre de la India, recibe menos del 10% del costo total de lo que haya vendido. El resto, se lo quedará el intermediario, es decir el traficante. A eso, hay que sumarle los gastos varios, como transporte y el proceso quirúrgico, esto, según la
Biblioteca del Congreso Nacional de Chile.

Para terminar, le tengo un dato, que le aseguro, lo acercará muchísimo más a este tema. En el mundo, varios países pobres, dan órganos a los países ricos. Sin embargo, China, Pakistán, Egipto, Rumania, Moldavia, México, Perú y Colombia, son los mayores exportadores de órganos y tejidos a nivel mundial.

Recuerde; también le puede pasar a usted.

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